Al final, luego de tanto caminar, pudiste entregarte.
Peleaste hasta el último momento dando un ejemplo de tenacidad y esperanza.
Me queda la duda -entre otras muchas- : eras positivo o negativo?
Tuviste el cuidado y la contención que te mereciste de tus hijos, ahora tu alma descanza en paz, y tu recuerdo perdura en muchas personas que valoraron tu amistad, respeto y aliento.
Gracias papá por haberme dado la vida.
Hasta la próxima.