Gracias Mamá por tu cariño, tu aceptación, tu compañía, tu alegría, tu generosidad.
Tus regalos de noche buena, que por su sencillez los hacían más amorosos.
Nunca olvidaré aquella vez en que te quedaste a mi lado, acompañandome en esa gran depresión, simplemente con tu silenciosa presencia, sentada al costado de mi cama.
Así fue tu amor, incondicional, sencillo, de entrega total.
Tampoco olvidaré los panes de salvado que horneabas llenando la casa con ese hermoso y suave aroma.
Y hay otro recuerdo especial, aquella noche en que me ayudaste a terminar ese trabajo para la escuela, esa escarapela gigante en papel crepé, cosida a mano. No paraste hasta terminar, junto a mí, los 2 juntos haciendo ese hermoso trabajo que pudo ser presentado a tiempo. Nos quedamos despiertos hasta las 2 de la mañana.
Gracias por tu mirada, tus caricias, tus cuidados, como cuando tuve el cólico intestinal, te ofreciste a acompañarme al hospital sin dudar.
O cuando te ofreciste a visitar al psiquiatra, cuando comencé un tratamiento.
Y los postres? cuando llegaba de la escuela, me hacias 2 porciones específicamente para mí, y me dejabas la olla sin lavar, para rascar con la cuchara lo que habia quedado en ella.
Tantas cosas has dado, tanto amor, y por eso va este gracias por tu amor.
Te recuerdo con Cariño, tu hijo Daniel.
No comments:
Post a Comment